Salí temprano para Marbella junto a Riccardo, ya que en otras competiciones en la localidad había empleado docenas de minutos en aparcar y no quería que fuese así esta vez, ya que teníamos que recoger los dorsales.
Este año era mi sexta participación en la carrera de San Miguel de Torremolinos, en un circuito a una vuelta que no conocía pero que viendo en el plano, podía imaginarme que sería durete.
Tras el impás provocado por la pandemia del Covid, volvía un año más la carrera popular de la Feria de Mijas, que pese a ser la prueba que más veces he corrido, no hacía dese 2017.
Otro año más volvía a la cronoescalada del Sendero del Mar, buscando mejorar el 6:04 del año pasado, que me valió la sexta plaza absoluta y segunda de mi categoría.
Esta iba a ser una carrera especial, no solo por ser mi primera milla desde 2019, sino porque por primera vez desde 2017 (si la memoria no me falla) coincidiría en una carrera con mi hermana.