Esta crónica podría comenzar con como conocí la prueba, en 2012, cuando Sergio, compañero de club, me hablase de ella antes aun de debutar yo en maratón, o con como año tras año la cosa se torcía y nunca podía participar en ella... pero comienza con un sábado cerca de las 9 de la noche cuando, tras 10 horas de trabajo en la playa, me dirijo nuevamente a Granada... No viajo a Granada desde la I edición del Ultra Sierra Nevada , y voy algo preocupado por el aparcamiento y por el sueño, que comienza a acompañarme desde que accedo a la zona de túneles a la salida de Málaga.