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Análisis Nike Alphafly




Características:
Grosor suela: 39 milímetros 
Drop: 9 milímetros
Peso: 249 gramos
Adquirida el: 27 de noviembre de 2021
Primeras impresiones tras 62 kilómetros:
Desde que probé las Vaporfly les tenía el ojo echado a las Nike Alphafly, el santo grial de las zapatillas de competición, culmen de la evolución tecnológica... y objeto de deseo de muchos por su prohibitivo precio.

Esperaba un buen descuento en zapatillas en el Black Friday para tener sustitutas de mis Vaporfly, que ya con 400 kilómetros empiezan a notar desgaste (espero que duren al menos el doble), pero me sorprendió ver que los descuentos no solo se aplicaban a las Alpha (habitualmente excluidos de promociones), sino que eran acumulables.

Además, en esta ocasión eras las Vaporfly las que no entraban en promoción, así que decidí gastarme 179 euros para comprarme unas Alphafly, que aun siendo la mayor cantidad que jamás me he gastado en unas zapatillas, eran una oferta que difícilmente podía rechazar, ya que que normalmente rondan e incluso superan los 300) euros.

Me llegaron a los pocos días antes de salir del trabajo, así que decidí hacerles el reportaje esa misma noche y ponérmelas para la tirada larga de la jornada siguiente, con el objetivo de probarlas de cara a las 12 horas de Can Dragó.







Salí a correr con ellas la madrugada siguiente y las primeras sensaciones eran buenas, las notaba más altas, más inestables y más duras que las Vaporfly, pero conforme bajaba calle abajo alargando la zancada y metiéndoles ritmo, me iba notando más cómodo.

Al llegar al paseo marítimo y estabilizarme a un ritmo más lento, ya que la tirada sería de 3 horas y media, me di cuenta de que en la zona central de los empeines la zapatilla me apretaba un poco y no terminaba de encontrarme a gusto.

Cosas de la vida, me dejé el agua en casa y tuve que volver a por los bidones y en ascenso me molestaba hasta más, estuve a punto de cambiarme de zapatillas, pero decidí continuar con ellas.

Había ratos en los que mejor y ratos en los que peor (mejor si les apretaba un poco), pero al acabar, tras 47 kilómetros a 4:28, tenía los pies destrozados.

Curiosamente las piernas estaban frescas como si en vez de 47 hubiesen sido 27 (y sin apenas molestias al día siguiente), pero el dolor al apoyar la planta de los pies era horrible.

Me extrañó porque se supone que son zapatillas para larga distancia y no para carreras cortas, pero decidí darles otra oportunidad en una sesión de series, el siguiente sábado.

Fue una sesión de 15x400 recuperando 1', a 3:05 de media la primera y última series y la más lenta a 3:18, con una media de 3:12/13.

En el calentamiento, enfriamiento y entre series la molestia en los empeines seguía, es verdad que durante las series, en las que me ponía rápido con una sensación de esfuerzo menor incluso a la de las Vaporfly (que ya es una pasada), no me molestaban, pero volviendo a casa pasé un suplicio y decidí, con todo el dolor de mi corazón, devolverlas.

Así se encontraban tras los 62 kilómetros que vivimos juntos.





Me llamó la atención que la suela mostraba ya desgaste prematuro y estaba un poco preocupado porque nunca había devuelto unas zapatillas, pero no tuve ningún problema.

Las limpié y ventilé a conciencia, las metí en su caja original con sus cartones y metí hasta la bolsa de aros que venía como obsequio.

A través de la aplicación solicité la devolución y a los pocos días tenía el dinero ingresado en la cuenta, chapó por parte de Nike.

Tanto tras la tirada larga como tras la sesión de series noté las piernas más descansadas de lo normal y la sensación de esfuerzo al correr con ellas es espectacular, pero está claro que esta zapatilla no es para todos los públicos.

Tengo claro que si puedo repetir con unas Vaporfly, lo haré en el futuro, sobre todo si el modelo trae Atomknit, ya que es una de las mejores clave de las Alpha con respecto a las Vapor desde mi punto de vista, ya que la ventilación y sensación es mucho mejor, como correr con un calcetín.

Pese al grosor de suela, son también más ligeras en talla 45 que las Vapor en talla 45.5, el tirador del talón ayuda a calzarlas y los cordones son muchísimo mejores, pequeños detalles que marcan la diferencia, pero si no estoy cómodo al correr, no hay nada que hacer.

Experiencia agridulce, pero al menos he podido probar en mis propias carnes qué se siente al calzar este bólido, si eres de empeine ancho y dudas entre este u otro modelo, yo personalmente elegiría las Vaporfly.

Espero que os haya sido de ayuda este pequeño análisis, cuando pueda iré actualizando las fichas de las zapatillas que mantengo en uso, de momento, Nike Vaporfly, Adidas Adizero Adios 5, Saucony Type A9 y Skechers Speed Elite Hyper.

¡Un saludo y felices fiestas!

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